ESGUINCE
O LESIÓN DE LIGAMENTOS.
LESIÓN
DE LOS LIGAMENTOS LATERALES
CAUSAS
MÁS FRECUENTES DE ROTURA LIGAMENTOSA
FACTORES
DE RIESGO O TIPOLOGÍA
SÍNTOMAS
DE ROTURA LIGAMENTOSA
ACTUACIÓN
INMEDIATA DESPUÉS DE UNA POSIBLE LESIÓN LIGAMENTOSA
TRATAMIENTO
DE UNA ROTURA DE LOS LIGAMENTOS LATERALES.
LESIÓN DE LOS LIGAMENTOS LATERALES.
Definición de esguince de grado III: La rotura de fibras es completa.
Se produce una solución de continuidad en el ligamento o una
desinsersión en sus anclajes al hueso. La inestabilidad es marcada,
advertida subjetivamente por el paciente, y demostrada en la exploración
clínica por un “bostezo”, término con el que
se describe una apertura lateral de la articulación que normalmente
debiera permanecer inmóbil.
La rotura de los ligamentos laterales, especialmente del interno, el
que más frecuentemente se lesiona, es mucho más tolerable.
Los cruzados circulan por un espacio libe de la rodilla que no ofrece
ningún punto de apoyo a la cicatrización. Los laterales,
en cambio, apoyados en el plano capsula, pueden llegar a cicatrizar
cuando el grado de rotura lo permite.
Los ligamentos son estructurs anatómicas encargadas de mantener
la congruencia aticular. Otros elementos, como músculos y tendones,
cooperan en esta función de amarre.

CAUSAS MÁS FRECUENTES DE ROTURA LIGAMENTOSA.
1. Impacto sobre la cara interna de la piena por debajo
de la línea articular de la rodilla. Si el pie no está
apoyado en el suelo, como cuando un futbolista recibe una patada en
el aire, la tibia es empujada hacia fuera mientras el fémur permanece
casi fijo y la rodilla se abre en su zona interior.
Si se sobrepasa el límite de elasticidad del ligamento lateral
interno, encargado del amarre en esta zona, se produce su rotura. La
fuerza de palanca puede venir de más abajo. Un golpe suficientemente
intenso sobre la cara interna del tobillo produce este mismo efecto.
Cualquier fuerza, aunque no sea un golpe, que fuerce la apertura lateral
de la rodila, podrá provocar la rotura del ligmento lateral interno,
como una caída con el peso del cuerpo mientras el pie permanece
fijo en el suelo.
2. Impacto sobre la cara interna de la pierna con la rodilla en
flexión. La tíbia está rotada hacia fuera
respecto el fémur. El mecanismo lesivo avanza y afecta también,
además del ligamento lateral interno, al menisco interno, rompiéndolo.
Este mecanismo es mucho más frecuente en la práctica deportiva.
Si la intensidad del traumatismo es mayor, se fuerza aún más
el límite elástico, rompiendo el ligamento cruzado anterior
y, en ocasiones el ligamento cruzado posterior. ( su combinación
conocida como triada.)
3. Impacto sobre la cara externa de la tibia, por debajo de la rodilla
o sobre la cara externa del tobillo. El pie está en carga,
soportando el peso del cuerpo, y la rodilla en flexión. La rodilla
se abre en su zona externa forzando el varo. Sobrepasando el límite
de elasticidad, se rompe el ligamento lateral externo. Es un mecanismo
característico de las caídas tras un salto. Al caer en
mala posición, sin control, con el pie en el suelo, se vence
la resistencia externa de la rodilla.
4. Torsión de la rodilla, sin contacto, con el pie fijo en
el suelo. Lo habitual es que el pie gire hacia fuera, la rodilla
se flexione y se habra en valgo. Se provoca la rotura del ligam. Lateral
interno, menisco interno y cruzado anterior.

FACTORES
DE RIESGO O TIPOLOGÍA.
La edad: Estas lesiones son más frecuentes entre la
segunda y la tercera década de vida. La edad promedio en no deportistas
es de 37,5 años por 25,5 en practicantes de algún tipo
de deporte.
El sexo: Predominan en varones en una proporción 2/
1 respecto a las mujeres. Aunque existe un mayor riesgo potencial en
las féminas, la influencia de actividad deportiva es mayor entre
la población masculina. A medida que aumenta el índice
de población deportiva femenina, las cifras se van equiparando.
La actividad deportiva: Las estadísticas publicadas
por las compañias aseguradoras conceden mayor índice de
inestabilidades a deportes como el rugby, el esqui y deportes de contacto
con balón como el fútbol y baloncesto.
Los accidentes de tráfico: provocan lesiones de imprevisible
gravedad.

SÍNTOMAS DE ROTURA LIGAMENTOSA.
Una persona que ha caído jugando a baloncesto tras un salto,
que notó un chasquido, que pudo salir andando pero no continuó
jugando aunque intentó algunos pasos, que describe una rodilla
que se hinchó en las horas siguientes y nota que la rodilla se
le va, tiene bastantes posibilidades de tener una rotura ligamentosa.
Entonces concluiremos que los síntomas generales de una rotura
ligamentosa, ya sea de los ligam. laterales, cruzados o meniscal, diremos
que son los siguientes:
Dolor: El dolor aparece cuando hay rotura ligamentos y es
generalmente inespecífico. Será precisa la actuación
del médico para concretarlo. Con frecuencia, pasada la primera
fase de la inflamación, el dolor desaparece. El paciente se encuentra
mejor y es posible que no vuelva al médico, pensando que se ha
recuperado, sintiendo dolor o molestias en la zona según los
movimientos.
Inflamación: Como respuesta a una lesión interna
de los tejidos, aumenta la circulación sanguínea. La inflamación
desaparece totalmente a las 48-72 horas, pudiendose acelerar su desaparición
con la aplicación de hielo.
Chasquidos: En ocasiones muy llamativas, estos ruidos se producen
cuando fémur y tíbia recuperan su posición respectiva
despues de haber sobrepasdo los límites de desplazamiento tras
la rotura ligamentosa.
El atleta, y a veces alguién presente en el accidente, oyen el
chasquido.
Episodios de inestabilidad: Se repiten periódicamente
cuando la lesión tiene cierta antigüedad.
Bloqueos: Se deben siempre a la interposición de un fragmento
de cualquier materia que impida el desplazamiento de fémur sobre
tíbia. Puede tratarse de la interposición del ligamento
roto.
De todas formas se realizarán maniobras exploratorias para determinar
y descartar la posibles lesiones. (médico o fisioterapeuta).

ACTUACIÓN
INMEDIATA DESPUÉS DE UNA POSIBLE LESIÓN LIGAMENTOSA.
Nuestra
actuación inmediata frente una posible lesión de los ligamentos
laterales sera:
1.
La aplicación de frio local mediante hielo o bolsas de hielo
( 15-25 min. aprox. ) Durante las primeras 48-72 horas, se recomienda
la aplicación de frio local 4-5 o más veces al día
para bajar la inflamación. Siempre protegiendo la zona préviamente.
2. La elevación de la extremidad afectada para facilitar la circulación
sanguínea.
3. Mantener la articulación afectada en reposo e inmobilizarla
para evitar otras posibles lesiones en la zona, disminuir el dolor.

TRATAMIENTO DE UNA ROTURA DE LOS LIGAMENTOS
LATERALES.
Una vez en el médico, este realizará diversas maniobras
exploratorias para determinar y descartar divirsas lesiones posibles.
Para una mayor seguridad se le realizarán varias radiografías
simples, y más tarde una resonancia magnética nuclear.
Radiografía simple: Permite descartar un arrancamiento de espinas
tibiales en el niño y apreciar un arrancamiento de las insersiones
de los ligamentos laterales.
Resonancia magnética nuclear: Es la prueba más eficaz
o estrella en la exploración de rodilla. En manos de un radiólogo
experto permite diagnosticar con gran fiabilidad cualquier lesón
de partes blandas.
1.
Tratamiento conservador. En los esguinces laterales, interno o externo,
se ha utilizado tradicionalmente la inmobilización rígida
con una calza de escayola durante cuatro a seis semanas. Actualmente
se ha dulcificado el tratamiento con ortesis que permiten una inmobilización
consistente y un mayor confort.
Los tratamientos actuales persiguen una recuperación más
rápida, con rehabilitación precoz. Con un vendaje funcional,
se limita el arco de mobilidad lateral externo de la rodilla, aumentado
por la lesión del ligamento del lado contrario. En esta posición,
se favorecerá la cicatrización del ligamento y la reparación
de la lesión. El vendaje base deberá ser realizado con
sumo cuidado para respetar el movimiento fisiológico de la rodilla
consiguiendo también una fijación suficiente.
Las ortensis, aunque no permiten el mismo grado de inmobilización
que la escayola, permiten todo esto. La artrofia muscula es menor y
el paciente puede atender a su aseo personal. Tras un perído
de tres a seis semanas de inmobilización, se inicia la rehabilitación
con dos objetivos:
- Recuperar la mobilidad si la hubiera perdido.
- Recuperar el volumen y la potencia muscular.
Siempre queda un grado de mayor holgura lateral que el anterior, por
lo que se recomienda seguir practicando ejercicios de potenciación
muscular que la compensen.
Con estos dos fines, se relizarán:
. Mobilizaciones activas y pasivas, ayudado por el fisioterapeuta.
. Fricciones en la zona lesionada para favorecer la vascularización
y el proceso de rehabilitación.
. Electroestimulación, tratando de conseguir una poenciaci´n
de l musculatura de forma pasiva, sin mvimiento articular.
. Pedaleo en bicicleta comenzando por pedaleo libre, sin cargas, y aumentando
progresivamente la resistencia.
. Runing-pool. Ejercicios destinados a la recuperación realizados
dentro del agua. Las condiciones de flotabilidad favorecen la recuperación
de la mobilidad articulr perdida. Por otra parte, la resistencia del
agua obliga a ralizar un mayor trbajo muscuar.
. Carrera contínua cuando la recuperación está
más avanzada.
2. Tratamiento quirúrgico. Ante la tesitura del ratamientamiento
quirúrgico, se han de considerar dos factores de suma importancia,
la indicación quirúrgica, si es conveniente operar o no
y la elección de la técnica, cirugía abierta o
artroscopia. La artroscopia frece más ventajas, como el menor
efecto traumático, mejor resultado estético, mayor confort,
menor dolor post operatorio, y una recuperación precoz y menos
costosa en esfuerzo y plazos de recuperación.
En el caso de las roturas de los ligamentos laterales, se ha discutido
mucho sobre la conveniencia del tratamiento quirúrgico. El criterio
más acertado actualmente es procurar el tratamiento coservador
salvo que la inestabilidad sea extrema o e compruebe que el arancamiento
de las insersiones, sean proximales o distales, ya que el arrancamiento
de la insersión debe ser reparado quirúrgicamente, procurando
un buen anclaje. Sobre la zona desinsertada, tensinando el ligamento,
se grapa sobre el punto de insersión, utilizando un tornillo
o una grapa metálica.
Los cuidados postoperatorios: Gracias a la artroscópia se acorta
la estancia en la clínica, el alta se puede dar en 24-48 horas
despues de la intervención. El paciente vuelve a casa con un
vendaje y una rodillera que ayuda a antener cierto grado de inmobiidad.
Se la puede quitar mientras permanece en descanso, permitiendo una rehabilitación
precoz, que comienza a los pocos dias de la intevención y hace
más confortable la convalecencia , permitiendo l higiene corporal
y los cambios de postura, etc. A la semana se realiza la primera cura.
Se retiran los puntos a las dos semanas. Desde la primera semana puede
deambular con la ayuda de muletas, que se retiran junto con a rodillera,
a las tres.
En este punto, se inicia la rehabilitación. Se pretende recuperar
la mobilidad en plazo variable, de mes y medio a tres meses. Siempre
resulta difícil fijar un plazo para la reanudación de
la actividad deportiva. Aunque la rodilla esté perfectamente
recuperada, es aconsejable mantener una actitud prudente y esperar el
plazo suficiente para integrar la nueva plastia en el complicado circuito
de las sensaciones propioceptivas. Untiempo mínimo es el de cuatro
meses, y más prudente seis.

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